miércoles, 5 de diciembre de 2018

Recluyen a Keiko Fujimori en la misma prisión donde estuvo Nadine Heredia



Keiko Fujimori, principal lideresa de la oposición en Perú, quedó  -desde el 01.11.2018- recluida en el anexo de mujeres de la prisión Santa Mónica, en el distrito limeño de Chorrillos, donde ya estuvo encarcelada por nueve meses Nadine Heredia, la esposa del expresidente Ollanta Humala.
Bajo un fuerte operativo de seguridad, Fujimori fue trasladada desde el calabozo del Palacio de Justicia, donde pasó la noche anterior, hasta la cárcel.
En el anexo de mujeres de la cárcel de Chorrillos hay alrededor de 300 presas, entre ellas una veintena por delitos de terrorismo en el marco del conflicto armado interno acontecido en el país entre 1980 y 2000.
Esta prisión suma un nuevo elemento común en las vidas de Fujimori y Heredia, enemigas políticas que nacieron ambas el 25 de mayo, de 1975 y 1976, respectivamente, y que ejercieron de primera dama de la nación.
La presidenta del partido Fuerza Popular deberá cumplir los 3 años de prisión preventiva que,  el 31 de octubre, le impuso el juez Richard Concepción Carhuancho por presuntamente haber ordenado a la cúpula de su partido lavar grandes cantidades de dinero para financiar su campaña para las elecciones presidenciales de 2011, que perdió ante Humala.
En este lote podría estar el millón de dólares que la constructora brasileña Odebrecht afirmó haber entregado a la campaña de Fujimori.
Por su parte, Heredia pasó nueve meses en prisión preventiva entre julio de 2017 y mayo de 2018 por un caso similar, en el que su marido y ella están investigados por presunto lavado de activos al supuestamente haber recibido tres millones de dólares de Odebrecht para la campaña electoral de 2011.
A Humala y Heredia les habían impuesto inicialmente una prisión preventiva por 18 meses, pero fueron liberados gracias a una sentencia del Tribunal Constitucional que consideró esa medida como excesiva.
Tanto la prisión preventiva para Fujimori como para Humala y Heredia fueron impuestas por el mismo juez, titular del Primer Juzgado de Investigación Preparatoria de la Sala Penal Nacional.


Fujimorismo sufrió humillante derrota


 Resultado de imagen para dura derrota electoral al fujimorismo
Por Giovanna Castañeda/ René Zubieta

Los resultados de las últimas elecciones regionales y municipales no han sido positivos para los partidos políticos nacionales que, en los comicios generales del 2016, tuvieron el mayor respaldo de los ciudadanos.
Fuerza Popular, la agrupación que lidera Keiko Fujimori y que tiene 73 escaños en el Parlamento, no ha ganado en ninguna región hasta el último conteo oficial, y solo se habría impuesto en dos provincias. En ningún distrito de Lima Metropolitana estuvo cerca del primer lugar.
Para el politólogo Paolo Sosa, estamos, en definitiva, ante un fracaso “absoluto” de Fuerza Popular, solo dos años después de hacerse con la mayoría en el Congreso.
“El fujimorismo ha fracasado en su intento de convertirse en una fuerza política seria. Su imagen está hoy asociada a la confrontación, el desorden y la corrupción. Eso genera desconfianza entre la población”, dijo.
Consultado sobre el efecto que tendría con miras a las elecciones del 2021, Sosa consideró que el camino de Keiko Fujimori a la presidencia de la República “nunca ha sido más empinado que hoy”. Sin embargo, señaló que no es definitivo y que el fujimorismo aún tiene espacio para “reinventarse”.
Asimismo, la baja popularidad de Keiko Fujimori –82% de desaprobación, según la última encuesta de El Comercio-Ipsos– ha sido reflejada en estos comicios, indicó la investigadora y catedrática de la PUCP Rosa Alayza.
A ello, la politóloga sumó dos factores claves: la discusión pública con Kenji Fujimori y la posición sobre el indulto de su padre, Alberto Fujimori.
“Esa caída tremenda, solo eso, es un mal pie para empezar cualquier campaña nacional. Estas elecciones lo confirman”, aseguró.
Los analistas consultados, no obstante, coincidieron en que no estamos presenciando el fin del fujimorismo.
MÁS CASOS
Peruanos por el Kambio (PPK) no participó en los comicios regionales y municipales del 2014. Pero en el 2016 ganó la presidencia de la República. Esta vez, solo ha obtenido victorias en las alcaldías de dos provincias en Junín y Loreto.
En la Alcaldía de Lima, el representante de PPK ocupó el último lugar entre las veinte candidaturas. Jorge Villacorta, el postulante, asegura que es un “duro golpe” y una “llamada de atención por haber hecho las cosas mal”.
Situación parecida es la de Solidaridad Nacional. La agrupación no ganó en ninguna provincia ni región. Para Maldonado, es el resultado de un partido “personalista”: “Luis Castañeda no ha sabido construir un partido”.
Entre otras malas rachas por tomar en cuenta: el Partido Aprista Peruano suma 16 años sin ganar la Alcaldía de Trujillo. El Apra solo ha obtenido una alcaldía provincial en Chepén, La Libertad.
La izquierda –y sus dos facciones– tampoco tuvo mucho éxito. El Frente Amplio –que lidera el congresista Marco Arana– y Juntos por el Perú, de Gustavo Guerra García, no ganaron ninguna alcaldía distrital metropolitana.

Segunda vuelta será el 9 de diciembre



  •  En el mismo día se realizará el referendo constitucional.

Según la encuestadora América-Ipsos, al menos 16 de las 25 regiones de Perú deberán ir a segunda vuelta electoral para elegir a su gobernador, luego que los candidatos que se disputaban el cargo no alcanzaran el porcentaje mínimo requerido para vencer en la primera vuelta.
Las regiones que irán a segunda vuelta son: Lima, Callao, Piura, Arequipa, Cajamarca, Cusco, Áncash y San Martín. Además las regiones de Huánuco, Ayacucho, Apurímac, Tacna, Pasco, Tumbes, Madre de Dios.
La segunda vuelta electoral se llevará a cabo el próximo 9 de diciembre. En el mismo día se realizará el referendo constitucional.

EN CAJAMARCA
 
En Cajamarca se desarrollará una segunda vuelta para elegir al nuevo gobernador regional y será disputada entre Mesías Guevara Amasifuén (Acción Popular) y Walter Benavides Gavidia (Alianza Para el Progreso)
Mesías Guevara Amasifuén  (55 años)
Para las elecciones generales del 2011, Guevara postuló al Congreso de la República como parte de la Alianza Perú Posible, logrando hacerse de un escaño para el periodo 2011-2016, gracias a los más de 18 mil votos que obtuvo. En la actualidad, Guevara, ingeniero electrónico de profesión, es presidente de AP, además ha ejercido el cargo de secretario general del mismo partido en los periodos 2007-2009 y 2011-2013. Cabe indicar que Mesías Guevara nació en el distrito de Eten, provincia de Lambayeque pero radica en la ciudad cajamarquina de Jaén.
Walter Benavides
 Está logrando el 22% de los votos válidos en parte al reconocimiento del que ya gozaba en las provincias del centro del departamento por su labor profesional. Benavides nació en el distrito de Chota y con sus 36 años, es el candidato más joven que participó en este proceso. Es ingeniero civil de profesión y en el periodo 2013 – 2015 se desempeñó como gerente sub regional de Cutervo durante el término de la primera e inicio de la segunda gestión del MAS. Su salida del cargo fue prácticamente obligada luego de que se generaron protestas por parte de un sector de rondas campesinas, quienes acusaron de que en esa dependencia se producían actos de corrupción, aunque Benavides ha reiterado que no cometió ningún ilícito.
Para el 2016 es contratado como asesor FAG en el gobierno regional de Cajamarca y poco después como gerente sub regional de Chota, cargo al que renuncia en el año 2017. Debido a su labor en la gestión regional, se le ha relacionado con el MAS, algo que ha negado de manera rotunda. A diferencia de su contendor, Benavides solamente ha participado como candidato al Congreso en las elecciones de 2016 por la alianza que hizo el MAS con Democracia Directa.
DERROTA DEL MAS
Con Porfirio Medina e Ydelso Hernández como candidatos a gobernador y vice gobernador respectivamente y a pesar del apoyo mostrado en las últimas semanas por Gregorio Santos, la propuesta del MAS no logró aceptación en la ciudadanía. Según los resultados, el MAS quedó relegado en el tercer lugar de las preferencias del electorado cajamarquino.