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viernes, 30 de agosto de 2019

Gobierno debe proteger a Cascabamba de la minería ilegal






Escribe: Luis Eloy Plasencia Torres (*).

“No hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista”. Han tenido que pasar más de 40 años de destrucción, contaminación y muerte en Cascabamba -situada en la provincia de Contumazá- para que al fin la Autoridad Nacional del Agua (ANA) reconozca que dicho lugar es cabecera de cuenca y que es contaminado por la minería ilegal.
Efectivamente, allí, a 4 mil metros sobre el nivel del mar, específicamente en la zona denominada Pozos Ricos, mineros informales continúan realizando la explotación de minerales, entre ellos oro y plata, desde hace más de cuatro décadas, sin contar con licencia legal ni social.
Perú Siglo XXI ha sido testigo -en estos últimos años- de la lucha valiente del pueblo contumacino junto a los hermanos casqueños de la provincia de Gran Chimú (región La Libertad). Corren a los mineros ilegales, pero éstos -cual zorros dañinos- se esconden ante el aviso de infiltrados antes de que sean pillados en inspecciones que realizan las autoridades por exigencia de la población organizada.
Y, pasados unos días, los mineros vuelven a sus actividades ilícitas, destructivas y contaminantes. Continúan matando diversas formas de vida, con sustancias químicas y explosiones, en esas alturas solitarias  de Contumazá.
Mientras que los dirigentes populares -entre los que destacan los ronderos- defensores del agua, la vida y el medio ambiente son acusados de subvertir el orden y ocasionar daño a la propiedad privada de los mineros y, paradójicamente, son investigados por la Fiscalía como si fueran los malos de la película.
Así, han pasado largos años, entre inspecciones avisadas, protección de los destructores de la naturaleza y denuncias contra los defensores del agua y el medio ambiente. Un círculo vicioso que ha generado contaminación, baja producción agrícola, enfermedades y muertes.
Sin embargo, esa lucha persistente de dos pueblos hermanos contra la minería ilegal, ha motivado la intervención de la ANA -a solicitud de la Municipalidad Provincial de Gran Chimú- institución que luego de visitar y realizar estudios del suelo y el agua de Cascabamba ha concluido que el lugar es cabecera de cuenca y es contaminado por la minería informal.
Las apreciaciones detalladas de las investigaciones de la ANA, al respecto, figuran en el Informe Nº 016-2019-ANA-AAA-HCH-QALA-CHICAMA-AT/JBPÑ, firmado por el Ing. Ricardo David Castillo Salazar (administrador del Agua  Chicama) y Juan Benito Polo Ñique (jefe del Área Técnica de Calidad ALA Chicama).
En el documento señalado dice que “en el recorrido por el sector los Pozos Ricos, cabecera de cuenca del río Ochape que es tributario del río Chicama, se constató la existencia de socavones y actividades de extracción de mineral aurífero, no existiendo el tratamiento de efluentes de esta actividad, comprometiendo las condiciones de la calidad del agua que va directamente al a río Ochape y quebradas existentes en la parte alta de la cuenca”.
Ojo, la ANA dice que el lugar es cabecera de cuenca, definición que la Fiscalía Especializada en Medio Ambiente de Cajamarca nunca la dio, pese a que sus representantes constataron, hace tiempo, aquella naciente de agua y la actividad minera que la afecta.
Agrega el informe que “se constató la existencia de restos de residuos producidos por las actividades mineras, abandonados… que constituyen un riesgo permanente y potencial para la salud de la población y el ecosistema circundante…”
Nosotros queremos agregar a ese informe que esas actividades mineras continúan. Los mineros ilegales siguen extrayendo toneladas de minerales que los llevan en enormes camiones a vista y paciencia de algunas autoridades. Pobladores de Contumazá así lo testimonian.
Además, la contaminación y destrucción de la cabecera de cuenca aludida no solamente está afectando a la provincia de Gran Chimú sino también a miles de pobladores de la provincia de Contumazá quienes utilizan el agua que nace en Cascabamba para su consumo y para realizar actividades agrícolas.
Por ello el informe de la ANA concluye que “según el D.L Nº 1101, Artículo 4…los titulares de operaciones de la pequeña minería y minería artesanal son responsables por los impactos ambientales de las actividades a su cargo, incluida la rehabilitación ambiental, siéndoles de aplicación la legislación ambiental sectorial y transectorial que regula esta materia…”.
Y en su segunda conclusión manifiesta que “según el D.S. Nº 003-2009-EM, los gobiernos regionales, a través de sus respectivas Direcciones Regionales de Energía y Minas u órganos que cumplan funciones equivalentes…son los encargados de evaluar y aprobar los instrumentos de remediación…Asimismo están a cargo de la fiscalización de estos instrumentos, y la consecuente imposición de sanciones”.
Además el informe aclara que la ANA -con opinión del Ministerio del Ambiente- puede declarar zonas intangibles en los que no se otorga ningún derecho para uso, disposición o vertimiento de agua.
Sostiene también que de acuerdo a la Ley Nº 28804 que regula la Declaratoria de Emergencia Ambiental, modificada por la Ley Nº 29243 “…se considera emergencia ambiental la situación en la cual, no siendo el hecho desencadenante inesperado, la gravedad de sus efectos o impactos en la salud y la vida de las personas o en su entorno ambiental requiera la acción inmediata sectorial a nivel local, regional o nacional”.
Más claro ni el agua. La ANA está pidiendo al Ministerio del Ambiente le dé potestad, de acuerdo a ley, para declarar zona intangible a la cabecera de cuenca de Cascabamba.
Con este informe la ANA ha puesto el cascabel al gato, mejor dicho a los mineros ilegales que operan en los Pozos Ricos. El mismo que ha sido entregado a la Municipalidad Provincial de Gran Chimú, Dirección Regional de Energía y Minas de Cajamarca , la OEFA de Cajamarca, y a la Fiscalía Provincial de Contumazá
Entonces resta que los representantes de las instituciones del Estado, llamados a dar solución a este grave problema, hagan respetar la ley y erradiquen definitivamente a la minería ilegal de Cascabamba, porque está ocasionando destrucción en perjuicio del agua, el  medio ambiente y la salud de miles de pobladores.
Esa tarea es de vida o muerte. Por lo tanto la deben realizar urgentemente. Los pueblos hermanos de Contumazá y Cascas así lo demandan y les agradecerán eternamente.


  (*) Director del periódico PERÚ SIGLO XXI.

lunes, 20 de mayo de 2019

Cuidado con las cabeceras de cuenca



Los defensores de las actividades extractivistas, sostienen que los “antimineros” han encontrado dos términos muy efectistas que son colchón acuífero y cabeceras de cuenca.
Dicen que: “El primero hace consentir que los acuíferos son un ‘colchón’ plano donde está el agua que alimenta los manantiales, y el segundo sugiere que nacen las aguas de las partes altas de la cuenca… pero (que ambos términos) son términos falaces”.
Raúl Benavides –hermano de Roque Benavides, presidente de la CONFIEP, y cuya familia es propietaria de la minera Buenaventura– da argumentos técnicos atendibles de por qué serían falaces, pero lo que más le preocupa son dos cosas: Por un lado que el 90% de las minas y los minerales se encuentran por encima de los 3,000 metros sobre el nivel del mar, por lo tanto en cabecera de cuenca. Y, por otro, se pregunta, ¿qué sería de nuestra sierra sin minería?
En resumen, sostiene el empresario minero en Lampadia, que la defensa de las cabeceras de cuenca “es una forma de oponerse a todo emprendimiento minero futuro (y) haría que los funcionarios de la ANA (Autoridad Nacional del Agua) sean constantemente hostilizados por elementos conservacionistas y antisistema para que declaren inviables proyectos (mineros, lo que) se puede usar para oponerse a represamientos, hidroeléctricas y hasta incluso carreteras por ser cabecera de cuenca”.
Por lo anterior, sostiene Raúl Benavides, es necesario derogar cuanto antes la Ley 30640 –presentada por el congresista Marco Arana del Frente Amplio, discutida y aprobada en la Comisión de Pueblos y el Pleno del Congreso de la República y promulgada en El Peruano el 19 de agosto–, que modifica la Ley 29338 de Recursos Hídricos y establece “Criterios Técnicos para la Identificación, Delimitación y Zonificación de las Cabeceras de cuenca de las Vertientes Hidrográficas del Pacífico, Atlántico y Lago Titicaca”.
Acorde con esta ley modificatoria, apoyada por la izquierda, los fujimoristas y congresistas de PPK, la ANA, con opinión del Ministerio del Ambiente, puede “declarar zonas intangibles en las que no se otorga ningún derecho para uso, disposición o vertimiento de agua y otorga 90 días para adecuar la norma reglamentaria y 365 días para elaborar el marco metodológico para implementarla”.
Según Raúl Benavides y Lampadia, las consecuencias de aplicar esta ley serían que ningún proyecto de inversión podrá ser desarrollado hasta no saber si será declarado “cabecera de cuenca”, que todo proyecto de reservorio de agua, hidroeléctrica, mina u otro deberá esperar a que la ANA diga si es o no cabecera de cuenca antes de comprometer la inversión, que la ley de marras genera mayor “permisología” –término acuñado por la tecnocracia neoliberal–, atentando contra una de las Políticas de Estado proclamadas por PPK y el Congreso, que es la simplificación administrativa. Es más, sostiene Raúl Benavides, esta modificatoria de la Ley de Aguas será una fuente más de conflictos para los proyectos de inversión.
Sin embargo, los extractivistas mineros, que se expresaron largamente contra esta ley en la reciente Perumin 33 (Arequipa, 18 al 22 de setiembre), no saben o no quieren saber que en varios de países como Canadá, Estados Unidos, Australia, Nueva Zelandia, muchos de Europa, los proyectos extractivos y en general los productivos, incluyendo megaproyectos de construcción para viviendas, carreteras y energía, tienen vallas ambientales e institucionales que NO permiten que se instalen en cabeceras de cuencas y acuíferos subterráneos.
Tampoco permiten que se impulsen a tajo abierto, que afecten áreas naturales protegidas o sitios incluidos bajo la Convención de Ramsar (sobre humedales con especies endémicas de flora y fauna), que destruyan sitios arqueológicos y santuarios religiosos de pueblos indígenas y no indígenas, que se realicen sin procesos previos de ordenamiento territorial, que se desarrollen sin consulta a los ciudadanos (vía referéndum) o pueblos indígenas (vía aplicación del Convenio 169 de la OIT), que violentan los usos y costumbres locales (culinaria, patrones comunitarios, prostitución, consumo de drogas), entre otros.
¿Existe extractivismo responsable en el Perú, es decir empresas con responsabilidad social y ambiental? Tengo serias dudas, ya que la mayoría de nuestras empresas mineras ni siquiera cumplen los principios que varias de ellas, agrupadas en el Consejo Mundial de Minería y Metales (ICMM, por su sigla en inglés) firmaron en mayo del 2003.
Sostengo que no hay verde sin azul, no hay agricultura, ganadería, piscicultura, maricultura, árboles y biodiversidad sin agua y no hay agua con extractivismo irresponsable, depredador, sin procesos sociales, políticos y técnicos de ordenamiento territorial (OT), evaluaciones ambientales estratégicas (EAE) y estudios de impacto ambiental (EIA). El agua blanca y dura de los glaciares se está derritiendo. En 44 años los glaciares peruanos retrocedieron en un 42%: en 1970 habían 2,041 Km2 de superficie glaciar; al 2014 solo quedaban 1,211 Km2. Se ha perdido el agua que consume Lima en 20 años y los glaciares ubicados debajo de 5,000 msnm podrían desaparecer en el 2021.
La tierra se está secando, el verde se está talando en la Amazonía como muestran los 8 a 10 millones de hectáreas ya arrasadas, la agricultura está colapsando, el mar lo estamos contaminando y agotando sus recursos. El hambre puede comenzar a matarnos en un país que busca ser una potencia gastronómica y pertenecer a la OCDE. El stress hídrico nos toca la puerta ya que el agua dulce disponible se encuentra principalmente en humedales, bofedales, lagunas y acuíferos subterráneos que están desapareciendo: la minería metálica y no metálica está bajo ellos en las cabeceras de cuenca..
(Publicado por el Diario Uno - Lima)

domingo, 13 de diciembre de 2015

Minería ilegal causa daño a vicuñas del Estado criadas en Cascabamba


El ingeniero Lord Pompeo Azañedo Alcántara, presidente de la Asociación de Criadores de Vicuñas Pozo Kuan Contumazá -ACRIVIC-
indicó que las vicuñas son muy delicadas y están siendo afectadas por la minería ilegal que  es realizada en la cabecera de cuenca de Cascabamba.


Cerca de dos mil vicuñas que son patrimonio del Estado y son criadas en la provincia de Contumazá están en peligro de extinción debido a la explotación de minerales que realizan un grupo de mineros informales, desde hace varios meses, en las alturas de     Cascabamba.
La denuncia fue hecha por el ingeniero Lord Pompeo Azañedo Alcántara, presidente de la Asociación de Criadores de Vicuñas Pozo Kuan Contumazá –ACRIVIC.
El dirigente indicó que los auquénidos en mención son muy delicados y están siendo afectados por la contaminación del agua y el medio ambiente, causada por las actividades extractivas de los mineros informales en la cabecera de cuenca de Cascabamba.
“Algunas vicuñas se están muriendo de manera extraña, precisamente cuando los mineros han vuelto y están removiendo la tierra de esa zona con dinamita. Abren socavones de los que emanan gases letales para la vida y están dejando pasivos ambientales que contaminan el agua que pasa a escasos metros de la mina”, dijo el ingeniero pompeo Azañedo muy preocupado.
Asimismo hizo un llamado a las autoridades competentes para que actúen de manera rápida para erradicar a los mineros informales que no solamente están causando daño a las vicuñas sino también a miles de agricultores y a pobladores de las ciudades de Contumazá y Cascas.

domingo, 12 de agosto de 2012

- ¡Viva la lucha de Cajamarca!

Escribe: Luis Eloy Plasencia Torres.
Después de 20 años de explotación minera indiscriminada, de imposición violenta de proyectos en cabecera de cuenca, de arrebatar tierras a los campesinos y de maltratar a los cajamarquinos con una serie de engaños y represión, la Newmont – empresa transnacional norteamericana – está prometiendo una minería responsable para que le dejen explotar el proyecto Conga, asentado en cabecera de cuenca de las provincias de Celendín y Cajamarca.
Pero el pueblo cajamarquino – conocedor de la entraña injusta, ambiciosa y abusiva de la referida empresa – le ha dicho que no al proyecto Conga.
¡Conga no va! resuena en las calles, caminos y en los alrededores de más de 20 lagunas que son amenazadas de ser destruidas y contaminadas por el alevoso proyecto minero.
Ya van 9 meses de protesta social contra Minas Conga en los cuales la represión gubernamental – llámese agresión con garrotes, bombas lacrimógenas, persecución, encarcelamiento y muerte a los protestantes – no puede doblegar a la protesta social de Cajamarca, porque la población ha tomado concienca de los daños irreversibles que el proyecto causará a la naturaleza, al agua, a la vida y al medio ambiente.
Demás están los ofrecimientos de construir grandes reservorios en reemplazo de lagunas milenarias que pretenden destruir y contaminar. La gente no cree que éstos proveerán mayor cantidad de agua para el consumo humano y para la agricultura.
¿De dónde sacarán tanta agua para llenar los reservorios si la explotación minera a tajo abierto – en cabecera de cuenca – contaminará y empleará gran cantidad del líquido elemento?
Además, ¿qué será de muchos pueblos de Celendín Hualgayoc y Cajamarca cuando los mineros acaben con el oro y otros minerales y dejen contaminación, sequía y los campos improductivos?, se preguntan los pobladores cajamarquinos.
Por eso, pese a que el gobierno ha prolongado el estado de emergencia que suspende las garantías constitucionales relativas a la libertad y seguridad personales (la inviolabilidad de domicilio, la libertad de reunión y tránsito), los dirigentes del Frente de Defensa de Cajamarca, de Celendín y Hualgayoc han anunciado un paro de 48 horas que se relizará el 21 del presente mes, en el que arriesgando su integridad física, su libertad y su vida gritarán a todo pulmón – para que lo oiga todo el mundo – ¡CONGA NO VA!
En defensa del medio ambiente, de la tierra, del agua de la vida y porque tampoco le creemos a la Newmont ni a los Roque Benavides, nos solidarizamos con esta protesta social del valiente pueblo cajamarquino. ¡Viva la lucha de Cajamarca!