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domingo, 13 de julio de 2014

Don Mercedes Huaylla fue el gestor de la nacionalización del colegio “San Isidro”



Con una serie de actividades sociales, culturales, deportivas y religiosas se celebró las Bodas de Oro de la Nacionalización del Colegio Nacional Mixto San Isidro. El evento congregó a alumnos, profesores y algunos ex alumnos que llegaron a la ciudad de Tembladera desde diferentes lugares del Perú.
Fue una hermosa fiesta sanisidrina que empezó el 16 de junio y culminó el día 29 del mismo mes.
En la programación de fiesta que se distribuyó a los pobladores dice “Feliz 50 Aniversario de la Nacionalización de la Institución Educativa San Isidro, creado por Decreto Supremo N° 176-1964.Y hay un agradecimiento a “todas aquellas personas que desinteresadamente colaboraron con un granito de arena para que todo esto –la fiesta- se haga realidad.
Pero el Comité de Fiesta se olvidó de recordarnos que las gestiones para obtener la nacionalización de la Institución Educativa “San Isidro” - otrora Colegio Municipal Corporativo- fueron realizadas por el ilustre ciudadano tembladerino don Mercedes Huaylla Bonifaz.
En sus memorias, don Mercedes Huaylla relata que el 29 de enero del año 1,964 viajó a la ciudad de Lima con el paisano Julio Sagástegui para gestionar la nacionalización del Colegio Municipal Corporativo.
Y que en la capital de la República hablaron sobre el tema con los diputados cajamarquinos Carlos Malpica Rivarola y Fidel Zárate Plasencia quienes convencieron al maestro Víctor Raúl Haya de La Torre para que la solicitud de los tembladerinos sea abordada en una reunión aprista realizada en su local central ubicado en la avenida Alfonso Ugarte.
Es así como los apristas ponen el tema en la agenda del Congreso donde la mayoría de senadores y diputados se opusieron, en mayoría, a la nacionalización del referido colegio.
“Los parlamentarios respaldaron a Carlos Malpica quien se oponía a Fidel Zárate que apoyaba la nacionalización. Entonces regresamos muy tristes, con julio, a Tembladera. Pero yo tenía la esperanza de lograr la nacionalización del colegio porque el senador contumacino Fidel Zárate Plasencia me había dicho en secreto que se podía hacer el trámite directo ante el Ministerio de Educación”, relata don Mercedes Huaylla.
Ya en Tembladera se reunió con el alcalde y connotados ciudadanos para informarles el resultado de su gestión. Posteriormente, impulsado por la esperanza que en él había sembrado la conversación secreta que tuvo con el diputado Fidel Zárate, decide viajar otra vez y llega a Lima el 28 de febrero del mismo año.
Apenas había bajado del ómnibus, escucha que alguien lo llama por su nombre. Era el paisano Manuel Terán, ambos se abrazan emocionados -en pleno centro de Lima- al verse después de mucho tiempo. Don Mercedes le cuenta el motivo de su estadía en la capital y don Manuel le revela que el senador arequipeño, Gastón Acurio, era su amigo quien era muy allegado al ministro de Educación de ese entonces, Francisco Miroquesada Cantuarias.
“Hablaremos con el senador, Manuelito, para que nos apoye” –le dijo Mercedes Huaylla a su amigo. Y así lo hicieron, ese mismo día, con gran éxito.
Dos días después, el 02 de marzo de 1,964, mediante Resolución Ministerial Nº 176-1,964 se nacionaliza el Colegio Municipal Cooperativo, al cual se le dio el nombre de Colegio Nacional “San Isidro”, por iniciativa de su director Luis Donet Calderón.
Este informe es parte de la historia desconocida y en ella hay personajes –como el finado Mercedes Huaylla- que merecen ser recordados por sus valiosos aportes en aras del desarrollo y bienestar de nuestro querido distrito. 

Aclaramos que el año pasado el colegio cumplió 50 años de fundación denominado COLEGIO MUNICIPAL MIXTO “SAN ISIDRO” para lo cual se celebró “Bodas de Oro”

Obsecuencia parlamentaria convenida nos conduce al autoritarismo



Por:  César Gutiérrez Peña
Coincidencias empresariales y políticas fruto de la conveniencia nos están conduciendo inexorablemente a un Estado autoritario, legado que heredará el siguiente gobierno.
El origen de la necesidad de plantear soluciones estructurales está en el cúmulo de males con característica de endémicos que padecemos: retracción de inversiones, excesos por acción y omisión en temas medioambientales y tributarios, mediocridad e impunidad consentida en la gestión de los gobiernos del interior del país y pésimo manejo del sistema universitario, entre otros. A nombre de ello se establecen soluciones que agravarán los problemas, pero que son aplaudidos desde las galerías por una minoría obsecuente pero con presencia mediática para generar corriente de opinión.
No es discutible sino perogrullesco afirmar: que la disminución de inversión privada está en la falta de confianza que genera el “humalismo”, con un ministro de Economía que ha decidido comportarse más como un defensor de intereses particulares, que como un tecnócrata con visión de estadista; que las laxitudes medioambientales llevarán a más conflictos sociales; que las flexibilizaciones tributarias beneficiarán a grandes empresas; que la persecución judicial a los presidentes regionales y alcaldes, con decisiones sumarias que vulneran derechos se convertirá en una costumbre que mañana le puede tocar el turno de padecerlo a los apologistas de hoy y que la vulneración de la autonomía universitaria a cambio de un control desde el Ejecutivo, no mejorará la calidad educativa superior
La alianza entre el “humalismo” y el “toledismo” vota leyes irresponsablemente en el Congreso de la República, sin opción alguna para la oposición, que tendrá que luchar en la calle la ilegitimidad y en los tribunales la ilegalidad de las leyes aprobadas. El problema para los opositores está en que la calle  está vedada para ellos y es su responsabilidad, no hay adeptos, ni masa crítica para protestar. Así que lo que nos queda a los discrepantes es pronunciarnos mediáticamente y a los políticos de oficio, recurrir a tribunales para plantear más de una medida cautelar. No hay salida o callamos o actuamos, porque el Estado autoritario está siendo impuesto legislativamente.