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miércoles, 25 de mayo de 2016

Perú: Elecciones 2016 y Desafíos del Bicentenar


Por: Manuel Dammert Ego Aguirre (*)

Los resultados de las elecciones presidenciales 2016 en Perú, cierran para la patria de Túpac Amaru y Mariátegui un ciclo político-económico de hegemonía neoliberal apátrida (1990-2016). Con casi un tercio nacional (32.30%) de ausentes-blanco-viciados, el mapa electoral muestra el entrampamiento nacional. Han pasado a segunda vuelta dos fuerzas neoliberales (el fujimorismo autocrático con 26.99%, y el lobismo de PPK 14.24%). Se ha posicionado el programa de la izquierda y el progresismo con el FA y Verónika Mendoza con 12.74% (cerca de 3 millones de votos), y estuvo a punto de pasar a segunda vuelta por el respaldo en rápido crecimiento. Estos resultados evidencian la fragilidad y crisis del actual sistema de representación, así como el ascenso indudable y prometedor de la izquierda.
Está abierta la disputa estratégica del Perú en nuevo ciclo histórico por la soberanía y la democracia en el Bicentenario el 2021. Ha cambiado el mundo al pasar de la unipolaridad USA a la multipolaridad global civilizatoria. América Latina vive nuestra segunda gesta independentista continental, con diversos procesos nacionales, amenazados por el afán restaurador neoliberal de la Operación Condor II, impulsado por los afanes imperiales desde USA y sus socios derechistas en diversos países.
Los desafíos históricos del Perú han quedado marcados, en la campaña del Frente Amplio y Verónika Mendoza. El Perú debe recuperar su soberanía nacional, sobre sus recursos y poder, en sus atribuciones públicas y de sociedad democrática. La reforma política debe afirmar al pueblo como depositario del poder y reformar el sistema de representación y de gestión estatal con una nueva constitución democrática. La vida y el trabajo dignos, con servicios públicos en educación, salud y seguridad, reclaman ser el eje de la política y la atención del Estado. Es urgente iniciar la diversificación productiva sostenible, recuperando las rentas estratégicas del gas y otras. Es imprescindible derrotar la alianza del poder bancario usurero con la corrupción, y el peso del narcopoder en sus diversas modalidades en el Estado y en la vida social.
Se ha marcado el inicio de la gesta nacional del bicentenario. Está en crisis la república lobista apátrida y sus representantes. Desde nuestras raíces históricas y con los sueños construidos, crece poderosa la lucha nacional, con soberanía, justicia y libertad. Millones de páginas de papel periódico o de señales de radio y tv concentrados, no pueden ocultar este ascenso de la patria hermosa con la naciente república de ciudadanos.

(*) Congresista de la República.

jueves, 22 de octubre de 2015

Humala, el TPP y la Patria en peligro


Por: Manuel Dammert Ego Aguirre 
Humala termina su gobierno “nacionalista”, leyendo en telepronter su abdicación como peón de una cruel opereta contra el Perú. Tras años de negociación secreta en el capitalismo global en crisis, USA ha impuesto en varios países del Pacífico, un Tratado para someternos.
El declive es del imperio unipolar, mientras el ascenso es de multipolaridad mundial de civilizaciones. Las grandes corporaciones del capitalismo financiero desbocado, y su imperio USA en crisis, quieren imponer su control global.
El futuro del Perú y el mundo es distinto a ser un mercado sin patria. Nuestro futuro en la multipolaridad es integracionista y de soberanía. Para labrar nuestro futuro como Patria Hermosa y República de Ciudadanos, hay que derrotar el TPP y la coalición neoliberal que lo pretende imponer.
Con el TPP, buscan someter a diversas naciones, primero del Pacífico, y luego del Atlántico, como territorios sin patrias, sujetas al mercado imperial USA en declive. Con la estrategia del TPP, complementaria a la que desarrolla en Medio Oriente, con su promovido Estado Islámico, para controlar el petróleo, pretende USA enfrentar el ascenso de China como economía mundial, y quiere someter los grandes bloques continentales, especialmente América Latina, que emergen con fuerza propia en el mundo multipolar.
El Acuerdo Transpacífico lo presentan como un acuerdo de apertura de comercio. Realmente, es una ofensiva imperial para recuperar las tasas de ganancias de sus capitales especulativos empobreciendo al resto del planeta.
El TPP está diseñado en función de los intereses geopolíticos de USA y de la dominación corporativa de los actuales grandes conglomerados del capitalismo financiero desbocado.
Buscan hacerlo con el control de los sistemas de telecomunicaciones, con la apropiación de los recursos e innovaciones farmacéuticas, con el saqueo del medio ambiente y los recursos naturales, con el arrasamiento de los derechos laborales, de salud, ambientales.
Liquidan la industria y la agricultura nacional. Afectan la libertad de Internet, los derechos de autor y la protección de patentes así como la libertad de expresión de los ciudadanos.
Pretenden controlar las telecomunicaciones y coaccionar los derechos de opinión e información. Han diseñado imponer un sistema de “arbitraje de diferencias inversor-Estado”, que no es otra cosa que trasladar la soberanía de los Estados nacionales a los conglomerados de USA, cuyas empresas y abogados impondrán sus intereses.
El TPP fue diseñado para favorecer a las grandes corporaciones transnacionales, permitiendo a las mismas demandar a los gobiernos y solicitar millonarias indemnizaciones a cuenta de los contribuyentes.
Los consumidores, los ciudadanos, nuestros Estados, estaremos sometidos a paneles de arbitrajes secretos, que eviten los tribunales nacionales, y destruyan la institucionalidad básica del Estado democrático.

También, con el TPP se elevará el precio de los medicamentos para millones de personas, al extender innecesariamente monopolios y retrasar aún más la competencia de genéricos para bajar los precios.